El impacto y manejo de la migraña en el embarazo

por | May 31, 2024 | Estilo y Calidad de Vida

Como bien sabemos, la migraña afecta a un mayor porcentaje de mujeres que de hombres. Esto se debe a que en muchos casos esta enfermedad está relacionada con los niveles hormonales y, por ende, con la menstruación y el ciclo fértil de la mujer.

Durante su etapa fértil, muchas mujeres con migraña tienen dudas sobre el embarazo: ¿aumentarán mis episodios de migraña?, ¿tendré que dejar la medicación?, ¿cómo podré controlar los síntomas?, ¿empeorarán?

Estas preocupaciones son normales, pero es completamente posible tener migraña y tener un embarazo y parto normales. Sin embargo, es importante entender cómo afecta la migraña durante el embarazo y cómo controlar los ataques.

En la mayoría de los casos, las crisis migrañosas mejoran hasta en un 80% durante la gestación, con algunos matices. En el primer trimestre puede haber un empeoramiento de las crisis de migraña debido al aumento progresivo de los niveles de estrógenos. Este período es el más crítico por dos razones: los ataques de migraña aumentan en intensidad y frecuencia y hay menos posibilidades de usar tratamientos efectivos. Por lo contrario, en el segundo y tercer trimestre, los niveles altos de estrógenos se mantienen estables, con lo que, al no haber variación de los niveles, la mayoría de las mujeres notan una mejoría espontánea. En el momento del parto, se produce una caída importante de los niveles de estrógenos, por lo que, en los días posteriores, un tercio de las mujeres experimenta un empeoramiento durante la primera semana después de dar a luz. Sin embargo, durante la lactancia, se liberan otras hormonas como la oxitocina, que produce un efecto analgésico y reduce los ataques de migraña.

Tratamientos farmacológicos, sí o no.

En cuanto a los medicamentos que se pueden tomar durante el embarazo y la lactancia, siempre se intentará evitar el uso de fármacos. Los primeros consejos son evitar el estrés a toda costa, mantener horarios regulares, tanto de sueño como de comidas, y practicar ejercicio físico regularmente. En caso de necesitar un tratamiento farmacológico, el único tratamiento sintomático recomendado es el paracetamol. Sin embargo, si el dolor es muy intenso se pueden utilizar: bloqueos anestésicos con lidocaína o infiltraciones a nivel nervio occipital. Estos alivian el dolor por algunos meses y sirven para pasar el primer trimestre. Cuando la mujer está en periodo de lactancia, las opciones son más variadas. En cuanto a tratamiento sintomático, pueden tomar antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno, además de algunos tripanes.

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