El ejercicio aeróbico puede disminuir la intensidad del dolor de migraña, además de reducir su frecuencia y su duración; así lo ha concluido un trabajo realizado por el Centro Superior de Estudios Universitarios La Salle y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).

Los investigadores han realizado una revisión sistemática con metaanálisis de todos los artículos publicados sobre los efectos del ejercicio aeróbico sobre distintas variables relacionadas con la migraña: calidad de vida, intensidad del dolor, frecuencia y duración de las crisis, etc.

Este análisis ha permitido evidenciar que el ejercicio aeróbico puede ser beneficioso también para la migraña ya que es capaz de menguar la intensidad del dolor durante los episodios de crisis y, al mismo tiempo, contribuir a disminuir su frecuencia y duración.

Esto se debe a que esta práctica deportiva, basada en realizar ejercicio de intensidad moderada como caminar rápidamente, correr o montar en bicicleta, puede provocar cambios fisiológicos y psicológicos en el cuerpo, es decir, nos hace sentir mejor y más relajados.

Una peculiaridad de la práctica de ejercicio aeróbico es la liberación de endorfinas y de endocannabinoides, dos sustancias relacionados con la disminución del dolor, conocida también por hipoalgesia.

Esta práctica también ha evidenciado tener un efecto positivo a nivel psicosocial: mejora el estado de ánimo, los niveles de ansiedad y los niveles de estrés de quienes lo practican, algo muy importante a tener en cuenta debido a la relación establecida de causa-efecto entre el estrés y la migraña. Además, también mostró una mayor calidad de vida en estos pacientes.

Por ello, los investigadores reclaman que “se considere firmemente el ejercicio terapéutico para los pacientes con migraña” ya que puede ser beneficioso para estos pacientes y, además, supone un bajo coste sanitario.

Fuente: Universidad Autónoma de Madrid