¿Qué relación hay entre la inflamación y los ataques de migraña?

por | Sep 30, 2026 | Actualidad Científica

La migraña es una enfermedad neurológica compleja cuyos mecanismos todavía se están investigando. Además de estudiar lo que ocurre en el sistema nervioso, los investigadores buscan conocer cómo interviene el sistema inmunitario y qué papel desempeñan los procesos inflamatorios asociados a los ataques.

Una de las cuestiones que se plantea la investigación es si estos procesos pueden reflejarse en la sangre. Una revisión publicada en Scientific Reports ha hallado valores más elevados de un indicador sanguíneo de inflamación en personas con migraña, especialmente durante los ataques y en quienes tienen migraña con aura. El resultado aporta nuevas pistas para comprender la enfermedad, aunque todavía no permite utilizar este indicador para diagnosticarla.

El equipo investigador revisó 23 estudios e incorporó 21 al metaanálisis, una técnica que permite analizar conjuntamente los resultados de distintas investigaciones. Estos 21 estudios, publicados entre 2015 y 2025, reunían datos de 3.943 personas adultas con migraña, 963 con cefalea tensional y 3.965 participantes sanos. El objetivo era comprobar si varios indicadores obtenidos a partir de una analítica de sangre diferían entre estos grupos y analizar si los resultados cambiaban durante los ataques o entre ellos, así como según la presencia o ausencia de aura.

El hallazgo más consistente se refiere a la relación entre neutrófilos y linfocitos, dos tipos de glóbulos blancos que participan en las defensas del organismo. La proporción entre ambos se utiliza en investigación como un indicador indirecto de inflamación. Sin embargo, un valor más elevado no identifica por sí solo una enfermedad ni permite determinar dónde se está produciendo esa inflamación.

El análisis mostró que esta relación era más elevada durante los ataques de migraña que entre ataques y que en los participantes sanos. En cambio, al comparar a las personas con migraña fuera de los ataques con los participantes sanos, no se observaron diferencias significativas. También se registraron valores más elevados en las personas con migraña con aura respecto a quienes tenían migraña sin aura y a los participantes sanos. En la migraña sin aura, la diferencia respecto al grupo sano no alcanzó significación estadística.

Los investigadores analizaron también otros indicadores, como la relación entre plaquetas y linfocitos, pero no hallaron diferencias significativas. Por tanto, los resultados no fueron iguales para todos los parámetros estudiados.

A pesar de estas diferencias, los resultados no permiten utilizar una analítica de sangre para diagnosticar la migraña. Aunque la relación entre neutrófilos y linfocitos mostró diferencias respecto a los participantes sanos, no permitió distinguir con claridad la migraña de la cefalea tensional. Además, este indicador puede verse afectado por factores como las infecciones, el estrés o determinados medicamentos. Los autores advierten de que estas variables no se controlaron de forma uniforme en los estudios y podrían haber influido en los resultados.

Otro aspecto importante es que un indicador de inflamación en la sangre no mide directamente la inflamación en el cerebro. A esto se suma la variabilidad existente entre las investigaciones incluidas en la revisión. Al tratarse de estudios observacionales, sus resultados permiten identificar asociaciones, pero no demostrar que los cambios detectados sean una causa de los ataques de migraña.

FUENTE: Sochań, P., Grodzka, O., Sochań, P. J., Kępczyńska, K., & Domitrz, I. (2026, 23 septiembre). Evaluation of haematological inflammatory ratios in migraine: a systematic review and meta-analysis. Scientific Reports. https://doi.org/10.1038/s41598-026-72777-4