La migraña es un tipo de dolor de cabeza que suele estar muy relacionado con las mujeres y la edad adulta. Sin embargo, un porcentaje de población empieza a sufrir este dolor siendo jóvenes e incluso en la infancia.

La edad media de comienzo de la migraña es de siete años para los niños y de 10,9 para las niñas, pero es importante destacar que el 20% presentan el primer episodio con menos de 5 años. Aun así, cuando llegan a la adolescencia, la migraña gana presencia en mujeres. Cabe destacar que la migraña que se desarrolla durante la adolescencia tiende a continuar en la edad adulta, aunque con disminución de la intensidad y frecuencia.

Se sabe que la migraña es la principal causa de cefalea recurrente en la infancia y adolescencia; ocasiona consultas frecuentes en Servicios de Neurología y tiene un gran impacto tanto en el niño o niña como en su familia.

¿Cómo se presenta y diagnostica la migraña en la infancia y la adolescencia?

Para el diagnóstico de la migraña en pacientes pediátricos los aspectos a tener en cuenta difieren respecto a los pacientes adultos. En el caso de la infancia se tendrá en cuenta:

  • El tiempo del sueño
  • Los episodios pueden durar menos de 4 horas, de inicio gradual (de 5 a 20 minutos).
  • La localización del dolor puede ser de tipo bilateral y frontotemporal.
  • Los síntomas de sonofobia y fotofobia pueden ser deducidos por los padres basándose en la actividad del niño.
  • Para los casos de migraña con aura serán necesarias 2 crisis.
  • Descartar que el dolor no se deba a otras causas

Además, se deberá tener en cuenta las características temporales:

  • Inicio, duración y frecuencia del dolor.
  • Desencadenantes (si ha tomado algún alimento como el queso, el chocolate o cítricos)
  • Factores que empeoran el dolor, como el ejercicio físico o una situación de tensión.
  • Repercusión en el ámbito laboral.
  • Tratamiento actual, si lo hubiese.

¿Qué pruebas complementarias se deben realizar en los niños con migraña?

La exploración física en un niño con un cuadro típico de migraña debería ser normal. No está indicado realizar pruebas complementarias salvo que otros hallazgos en la exploración nos hagan sospechar otro tipo de etiología. De manera excepcional, se podrían realizar pruebas de neuroimagen.

¿Cómo se trata la migraña en los niños?

Los analgésicos como paracetamol o ibuprofeno son el tratamiento de elección en un episodio de migraña para los pacientes más jóvenes. En adolescentes mayores de 12 años, el sumatriptán nasal, se ha demostrado eficaz en los cuadros de migraña aguda refractaria.

¿Qué desencadena estas crisis de migraña?

Los desencadenantes de la migraña en los infantes coinciden con los de los adultos:

  • Antecedentes familiares
  • Situaciones de estrés provocados por relaciones escolares y personales
  • Cambios hormonales, especialmente en adolescentes con menstruación o con toma de anticonceptivos orales
  • Disminución de horas de sueño
  • Alimentos como el queso y el chocolate, aunque solo se ha demostrado una relación en menos del 10% de los pacientes.
  • Consumo de alcohol y cafeína

Si tu hijo/a se queja de dolor de cabeza no subestimes su dolor y no dudes en llevarle al médico, podría ser migraña u otro tipo de cefalea. Automedicarse puede traer consecuencias para su enfermedad, además de favorecer su cronificación. La migraña puede tratarse y controlarse.


Fuente

  • Fernández Rodríguez, M., & Orejón de Luna, G. (2012). Migraña en la infancia. Pediatría Atención Primaria, 14, 29–35. https://doi.org/10.4321/s1139-76322012000200004