Opioides y migraña: ¿qué debemos saber sobre su uso?

por | Oct 30, 2026 | Actualidad Científica

Cuando un ataque de migraña provoca un dolor intenso y el tratamiento habitual no funciona, es comprensible pensar que un analgésico más potente puede ser la mejor solución. Sin embargo, en la migraña, un medicamento más fuerte no siempre es el más adecuado.

Un nuevo estudio internacional ha observado que las personas con migraña que utilizaban opioides presentaban más discapacidad, mayores dificultades cognitivas percibidas y una utilización más frecuente de los servicios sanitarios. Los resultados no demuestran que estos medicamentos sean la causa directa de estos problemas, pero refuerzan la importancia de revisar el tratamiento cuando los ataques no están bien controlados.

 

¿Qué son los opioides?

Los opioides son medicamentos que actúan sobre determinados receptores del sistema nervioso para reducir la percepción del dolor. Se utilizan principalmente para tratar dolores moderados o intensos en situaciones concretas.

La morfina, la oxicodona y el fentanilo son opioides, pero también lo son otros medicamentos más conocidos y utilizados, como la codeína y el tramadol. En ocasiones, estos últimos pueden encontrarse combinados con otros analgésicos.

Los opioides pueden ser necesarios para tratar determinados tipos de dolor, siempre bajo control médico. No obstante, presentan posibles efectos adversos, como somnolencia, náuseas, estreñimiento, confusión o dificultades de concentración. Con un uso repetido también pueden aparecer tolerancia —necesidad de dosis mayores para obtener el mismo efecto—, dependencia y cefalea por uso excesivo de medicación.

 

¿Por qué no suelen recomendarse para tratar la migraña?

La migraña es una enfermedad neurológica compleja y su tratamiento no consiste únicamente en disminuir el dolor. También es necesario actuar sobre síntomas como las náuseas, la sensibilidad a la luz y al sonido o la dificultad para realizar las actividades habituales.

Los opioides no actúan sobre los mecanismos específicos de la migraña y pueden ofrecer una respuesta menos adecuada que otros tratamientos diseñados o indicados para los ataques. Además, su uso frecuente puede favorecer que la cefalea aparezca cada vez más días y aumentar el riesgo de desarrollar una cefalea por uso excesivo de medicación.

Por estas razones, las recomendaciones internacionales aconsejan evitar los opioides en el tratamiento de la migraña, especialmente cuando existen otras opciones eficaces y más específicas.

Dependiendo de las características de cada persona y de sus ataques, el profesional sanitario puede valorar diferentes alternativas, como analgésicos no opioides, antiinflamatorios, triptanes u otros tratamientos específicos. No todos los medicamentos son apropiados para todas las personas, por lo que el tratamiento debe individualizarse.

 

¿Qué ha analizado el nuevo estudio?

La investigación se basa en el estudio internacional CaMEO-I, una encuesta realizada entre 2021 y 2022 en Canadá, Francia, Alemania, Japón, Reino Unido y Estados Unidos.

El análisis incluyó a 12.612 personas con migraña que utilizaban medicamentos con o sin receta para tratar los ataques. Se consideró que utilizaban opioides quienes declararon haberlos tomado o tenerlos disponibles para tratar la cefalea durante los 30 días anteriores.

En total, el 23,5% se encontraba en esta situación. No obstante, se observaron diferencias muy importantes entre países: la proporción osciló entre el 6,3% de Japón y el 37,2% de Francia. Estas cifras no pueden trasladarse directamente a España ni interpretarse como la frecuencia de uso de opioides entre todas las personas con migraña.

 

Mayor discapacidad entre quienes utilizaban opioides

Las personas que utilizaban opioides presentaron con mayor frecuencia una discapacidad moderada o grave asociada a la migraña.

Esta diferencia se observó incluso al comparar a participantes con un grado similar de optimización del tratamiento agudo. Por ejemplo, entre quienes consideraban que su tratamiento estaba muy bien optimizado, el 38,8% de los usuarios de opioides presentaba una discapacidad moderada o grave, frente al 19,9% de quienes no los utilizaban.

El estudio también evaluó las dificultades cognitivas percibidas por los participantes. Las personas que utilizaban opioides comunicaron más problemas relacionados con la concentración, la atención o la capacidad para pensar con claridad.

Esto no significa que presentaran un deterioro cognitivo diagnosticado. Las dificultades fueron valoradas mediante un cuestionario y pueden estar relacionadas con numerosos factores, entre ellos la propia migraña, la frecuencia de los ataques, otros síntomas o los efectos de la medicación.

 

Más consultas, urgencias y hospitalizaciones

Durante los seis meses anteriores, las personas que utilizaban opioides también habían recurrido con mayor frecuencia a los servicios sanitarios por su cefalea:

  • El 49,3% había realizado al menos una consulta médica, frente al 20,3% de quienes no utilizaban opioides.
  • El 14,4% había acudido a urgencias, frente al 3,5%.
  • El 19,4% había necesitado algún ingreso hospitalario, frente al 4,9%.

Estos resultados dibujan el perfil de un grupo de pacientes con una carga importante de enfermedad y mayores necesidades asistenciales.

 

El estudio no demuestra que los opioides sean la causa

La investigación es transversal: recoge en un mismo momento información sobre el uso de medicamentos y la situación de los participantes. Por tanto, permite detectar asociaciones, pero no establecer qué ocurrió primero ni demostrar una relación de causa y efecto.

Es posible que los opioides contribuyan a algunos de los problemas observados, pero también que las personas con una migraña más grave, peor controlada o que no responde a otros tratamientos tengan más probabilidades de recurrir a ellos.

Además, la información fue aportada por los propios participantes y el estudio no realizó un seguimiento para comprobar cómo evolucionaban al cambiar de tratamiento.

Por tanto, no sería correcto concluir que los opioides causan necesariamente mayor discapacidad o problemas cognitivos. Lo que sí indican los resultados es que su utilización puede ser una señal de que el tratamiento de la migraña no está suficientemente optimizado y necesita una revisión.

 

¿Qué es la cefalea por uso excesivo de medicación?

Utilizar con demasiada frecuencia los medicamentos destinados a aliviar los ataques puede contribuir a que la cefalea aparezca cada vez más días.

En el caso de los opioides, se considera que puede existir sobreuso cuando se toman 10 o más días al mes durante más de tres meses. Para diagnosticar una cefalea por uso excesivo de opioides también debe existir una cefalea presente al menos 15 días al mes.

Estas cifras son criterios diagnósticos, no un margen de seguridad. No es necesario esperar a alcanzarlas para consultar. Si una persona necesita tratamiento agudo varias veces por semana, los medicamentos dejan de funcionar adecuadamente o los ataques interfieren de forma importante en su vida, conviene revisar el abordaje.

Un diario de cefaleas puede ayudar a anotar:

  • Cuántos días al mes aparece dolor de cabeza.
  • Qué medicamentos se utilizan y durante cuántos días.
  • Cuánto tardan en hacer efecto.
  • Si el dolor desaparece y vuelve a aparecer.
  • Qué actividades no se han podido realizar.
  • Si aparecen efectos adversos.

Esta información puede facilitar que el profesional sanitario valore si es necesario ajustar el tratamiento de los ataques, cambiar la forma o el momento de administración o plantear un tratamiento preventivo.

 

¿Qué debo hacer si utilizo codeína, tramadol u otro opioide?

Utilizar un opioide no significa que la persona haya hecho algo mal. En ocasiones se prescribe para otra enfermedad, se indica en urgencias o se utiliza después de que otros tratamientos no hayan proporcionado alivio.

Lo importante es no modificar ni suspender bruscamente una medicación pautada sin consultar previamente, especialmente cuando se utiliza de manera continuada.

Puede ser útil revisar el principio activo de todos los medicamentos que se toman y plantear al profesional sanitario estas preguntas:

  • ¿Este medicamento contiene algún opioide?
  • ¿Es la opción más adecuada para mis ataques de migraña?
  • ¿Cuántos días al mes puedo utilizarlo?
  • ¿Qué alternativas existen si no funciona o necesito tomarlo con frecuencia?
  • ¿Deberíamos valorar un tratamiento preventivo?
  • ¿Puede alguno de mis síntomas estar relacionado con la medicación?

 

Una oportunidad para revisar el tratamiento

El objetivo del tratamiento agudo de la migraña es conseguir un alivio rápido y mantenido del dolor y de los síntomas asociados, recuperar la capacidad para realizar las actividades habituales y evitar efectos adversos o un uso excesivo de medicación.

Cuando esto no se consigue, la respuesta no debería limitarse a recurrir a analgésicos cada vez más potentes. Es necesario revisar el diagnóstico, las características de los ataques, el momento en que se toma el tratamiento, la frecuencia de uso y la posible necesidad de prevención.

El nuevo estudio no permite afirmar que los opioides sean responsables directos de una mayor discapacidad. Sí recuerda que su utilización en la migraña debe ser excepcional y cuidadosamente supervisada, y que depender de ellos puede indicar que la persona necesita un abordaje más específico y mejor adaptado a su enfermedad.

No cambies ni suspendas un tratamiento prescrito sin consultarlo previamente con tu profesional sanitario.

FUENTES:

  • Leroux, E., Buse, D., Lanteri‐Minet, M., Sakai, F., Matharu, M., Katsarava, Z., Fanning, K., Carr, K., Naccara, N., Contreras, J., Lipton, R. (2026, 10 octubre). Opioid use, disability, and patient‐reported cognitive impairment in migraine: Multi‐country results from the Chronic Migraine Epidemiology and Outcomes—International Study. Headache The Journal of Head and Face Pain. https://doi.org/10.1111/head.70241
  • Puledda, F., Sacco, S., Diener, H., Ashina, M., Al-Khazali, H., Ashina, S., Burstein, R., Liebler, E., Cipriani, A., Chu, M., Cocores, A., Dodd-Glover, F., Ekizoğlu, E., Garcia-Azorin, D., Göbel, C., Goicochea, M., Hassan, A., Hirata, K., Hoffmann, J., . . . Tassorelli, C. (2024, agosto). International Headache Society global practice recommendations for the acute pharmacological treatment of migraine. Cephalalgia. https://doi.org/10.1177/03331024241252666
  • International Headache Society. International Classification of Headache Disorders, 3rd edition: Opioid-overuse headache.