Las crisis de migraña pueden presentarse por diferentes motivos como el estrés o bien como consecuencia de no dormir las horas necesarias. Sin embargo, en algunos casos, también pueden venir por factores meteorológicos, como los cambios de temperatura, la humedad elevada, vientos fuertes o tormentas, y, por supuesto, el calor.

En verano, precisamente, el calor, el sol y la humedad son los protagonistas, llegando incluso a provocar, en algunas ocasiones, crisis de migraña.

Y ¿qué podemos hacer para evitarlo? Os traemos una lista de 6 consejos que pueden ayudarte durante los días de calor y te darán herramientas para disfrutar, en la medida que se pueda, de tus vacaciones y tu tiempo de ocio:

  1. Conoce el tiempo que va a hacer en tu zona. Saber, por ejemplo, que se avecina una tormenta puede ayudarte a tomar decisiones encaminadas a encontrarte mejor en las próximas horas. Te recomendamos usar un barómetro digital o una aplicación en tu móvil para que te advierta de la llegada de una situación meteorológica que podría perjudicarte y torcer todos tus planes.
  2. Protege tus ojos. Las gafas de sol homologadas no solo van a proteger tus ojos, también te ayudarán a evitar crisis de migraña. Precisamente, no es solo el cielo y los rayos de luz que pueden ser desencadenantes de tu dolor de cabeza, el resplandor de una piscina o la misma agua de la playa también puede resultar agresivo para tus ojos.
  3. Mantente hidratado. Los nutricionistas recomiendan que para una dieta saludable se deben beber de 1 a 2L de agua al día. No obstante, en verano este hecho todavía tiene más importancia; el calor y la humedad propia de esta época del año reducen nuestros niveles de hidratación. Por ello, recuerda hidratarte correctamente y, por ejemplo, comer frutas y verduras frescas. Además, procura evitar también el consumo abundante de alcohol y cafeína, ya que estas bebidas facilitan la deshidratación.
  4. Evita el esfuerzo en las horas de más calor. Es cierto que en verano se practica más ejercicio físico ya que también disponemos de más tiempo libre, pero esta actividad debe practicarse a las primeras horas de la mañana o al atardecer, cuando los rayos de sol no son tan potentes.
  5. Planifica bien tu escapada. Si decides ir a la playa o de excursión, estudia la zona antes de ir. Localizar un establecimiento, como un bar o un restaurante, podría ser una opción para refrescarte cuando sientas mucho calor.
  6. Controla tu alimentación. Para algunas personas determinados alimentos pueden ser desencadenantes de las crisis de migraña. Por ello, es muy importante que en verano también prestes atención a tu dieta. El verano es, de hecho, la temporada perfecta para introducir alimentos como salmón, ensaladas y combinarlos con suplementos como el omega 3 o la vitamina B2.

Fuente: El Nacional