Un estilo de vida que te ayuda
a aliviar tu dolor de cabeza

Además de los tratamientos convencionales para tratar las cefaleas,
existen determinados hábitos de vida que pueden ayudar a aliviar el dolor de cabeza.

Los tratamientos farmacológicos para la migraña y otras cefaleas pueden complementarse con otros recursos para tratar el dolor.
Por ejemplo, seguir una dieta saludable, hacer fisioterapia o practicar yoga. 

Su eficacia no está demostrada científicamente por demasiados estudios; las mejoras obtenidas se relacionan con cambios en el modelo de vida y con un posible efecto placebo.

¿Qué recomendamos desde AEMICE?

  • Utiliza estos consejos saludables si te ayudan a aliviar el dolor, pero en ningún caso abandones el tratamiento farmacológico que te ha indicado tu médico. Estas opciones deben ser complementarias.
  • Consulta con tu médico qué practicas se adaptan mejor a tu dolor de cabeza y, en el caso de tomar algunas medicinas naturales, asegúrate de que no haya interacciones con los fármacos que te ha recetado tu médico. 

Alimentación

Aunque no se ha demostrado científicamente que algunos alimentos desencadenen migraña, según algunos nutricionistas,
realizar ciertos cambios dietéticos puede ser útil para gestionar los síntomas de la migraña.

Por ejemplo, llevar un control nutricional adecuado, realizar las comidas siempre a la misma hora, mantener un peso saludable
y/o analizar si existe alguna relación entre consumir determinados alimentos y los episodios de dolor de cabeza.

A pesar de que cada caso se debe tratar de forma individual, se ha detectado que algunos alimentos parecen estar
más relacionados con el riesgo de sufrir migraña:

Derivados lácteos
como los quesos
Carne cruda
Productos con conservantes y
edulcorantes artificiales
Bebidas alcohólicas en exceso.
En especial, el vino y el cava

Recuerda: evita los periodos de ayuno y las comidas abundantes, ya que pueden
desencadenar episodios de migraña.

El consumo de suplementos alimenticios de vitamina B2 y magnesio, y los preparados botánicos también pueden contribuir
a tratar el dolor de cabeza. Entre estos preparados, encontramos:

 

  • Baños calientes con eucaliptus, menta o hierbabuena.
  • Inhalación de vapores de melisa, hierbabuena y manzanilla.
  • Aplicación de compresas con hierbabuena, jengibre y vinagre, ya sean calientes o frías, en muñecas, pies y/o frente.
  • Etc.

Terapias físicas 

Existen distintas terapias físicas y emocionales complementarias que ayudan a prevenir la migraña y las demás cefaleas, basadas en aprender
a canalizar la energía y a relajar los músculos. Se muestran efectivas en áreas sobre las que el tratamiento farmacológico no puede actuar
(contracturas y tensión muscular, puntos gatillo, hábitos posturales…).

Fisioterapia
Permite desarrollar, mantener y restablecer el máximo movimiento
y capacidad funcional.

 

Masoterapia
Más conocida como “masaje”, puede ser
de muchos tipos: shiatsu, reflexología…

Yoga
Disciplina física y mental enfocada a
recuperar el equilibrio a partir de
determinadas posturas y de la respiración.

Relajación
El estrés es un desencadentante de la migraña.
Aprende a controlarlo mediante técnicas como:
biofeedback, relajación progresiva Jacobson,
respiraciones profundas, meditación, etc