La migraña es la enfermedad neurológica con más prevalencia en nuestro país. Según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), más de 5 millones de personas sufren migraña en España. El diagnóstico precoz es básico para avanzar hacia un tratamiento adecuado y evitar la automedicación o la falta de adherencia. Además, de no tratarse correctamente, esta enfermedad también puede cronificarse.

Como indicó la Dra. Mercedes Otero (miembro del Grupo Cefaleas de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG)) en el foro sobre migraña organizado por iSanidad, “la migraña se diagnostica escuchando y haciendo una buena historia clínica. Pero, muchas veces, el médico de familia no tiene tiempo”. No obstante, la formación de profesionales sobre esta patología ha mejorado mucho en los últimos años. Y es que no debemos olvidar que la formación sobre migrañas en atención primaria es fundamental para la prescripción de los posibles tratamientos.

Sin embargo, los médicos de familia se enfrentan a un problema: “la migraña se diagnostica escuchando y haciendo una buena historia clínica. Pero, muchas veces, el médico de familia no tiene tiempo para realizar ese enfoque adecuado del paciente”.

¿Qué consecuencias provoca el retraso de diagnóstico?

Ante una patología como la migraña, los profesionales coinciden en la importancia del diagnóstico precoz. Tal y como comenta el Dr. Jesús Porta-Etessam, vicepresidente de la SEN, jefe de sección de Neurología y coordinador de la Unidad de Cefaleas del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, el motivo principal de diagnóstico precoz es la automedicación, que “lleva a los pacientes hacia la cronificación de la enfermedad”. De hecho, muchas veces el tratamiento que tomamos para prevenir la migraña es inadecuado, por lo que no nos quita el dolor y hace que aparezca con más frecuencia.

Además, el retraso de diagnóstico provoca una incertidumbre del paciente, generándole incomprensión que le fuerza a buscar información por otras vías no científicas ni con información contrastada, como internet. Sin un diagnóstico precoz, el paciente no puede conocer todos los recursos terapéuticos. De hecho, como dice el neurólogo, en ocasiones algunas pacientes llevan seis años acudiendo a la consulta y creen que no hay tratamiento para su dolencia.

Sin ir más lejos, no podemos olvidar que la migraña es una enfermedad incapacitante. La calidad de vida de las personas con migraña se ve reducida considerablemente. El impacto de esta enfermedad neurológica recae tanto en sus familiares, en su entorno y en la propia sociedad como consecuencia de la limitación que presentan las crisis de migraña.

Isabel Colomina, presidenta de AEMICE, destaca que “el hecho de que no nos muramos por esta enfermedad hace que nos releguen, empezando por Urgencias. Cuando un paciente con migraña acude a Urgencias es porque ya no puede más”. Por tanto, la concienciación sobre la migraña es fundamental en todos los niveles.

Fuente: iSanidad