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La cefalea, migraña o dolor de cabeza recurrente es una de las formas más comunes de dolor en la raza humana y el trastorno menos tratado médicamente por las personas que lo padecen. Sin embargo, esta enfermedad tiene solución. Clínica Universitaria de Navarra. Departamento de Comunicación
LOS TRATAMIENTOS Para realizar un tratamiento adecuado a un paciente con cefalea, en primer lugar hay que diagnosticar el tipo de dolor de cabeza que padece. Las cefaleas primarias no se curan (aunque la migraña puede mejorar en la menopausia), pero un tratamiento adecuado puede aliviar el dolor y prevenir su aparición.
Dentro del tratamiento no farmacológico es muy importante que el paciente trate de identificar y evitar los desencadenantes específicos de su cefalea. La fisioterapia puede resultar útil en algunos casos.
Para el tratamiento farmacológico de la cefalea debemos diferenciar dos grupos de medicamentos: sintomáticos u abortivos, que se utilizan durante el acceso de dolor para aliviarlo, y el tratamiento preventivo o profiláctico, que trata de prevenir la aparición de la cefalea.
En el grupo de tratamiento sintomático destacan los antiinflamatorios (paracetamol, ergotamina y sus derivados) y un nuevo grupo de fármacos denominado genéricamente triptanes. El tratamiento farmacológico preventivo se indica cuando la cefalea es muy frecuente o no responde adecuadamente al tratamiento sintomático. Entre los fármacos con actividad preventiva destacan algunos antidepresivos (amitriptilina), antiepilépticos (ácido valproico), antihipertensivos (beta bloqueantes), y antagonistas del calcio.
La elección del tratamiento sintomático y preventivo debe realizarse y controlarse por un médico, que decidirá qué fármaco es más adecuado para cada enfermo dependiendo, fundamentalmente, de las características de cada paciente (enfermedades concomitantes), del tipo de dolor de cabeza, la frecuencia del mismo y sus características (forma de instauración, duración y síntomas acompañantes). |