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Para muchos niños y jóvenes el mejor panorama estival es estar encerrados en sus casas frente al computador. La situación se agrava con la llegada de las vacaciones, pues la ecuación de menores sedentarios, sin control paterno, puede terminar con horas interminables de entretención frente al PC.
El problema no es sólo la falta de actividad física, sino también el daño y las consecuencias oftalmologías que acarrea esta práctica. Es por ello que Patricia Luer, oftalmóloga pediatra del Instituto de Prevención y Rehabilitación de la Ceguera David Bitrán, entrega algunos consejos para evitar que un simple juego termine con efectos poco deseados.
Síndrome visual del computador
Según explica Luer, esta patología se define como un conjunto de problemas del ojo y la visión que se producen por estar tiempo prolongado frente a una pantalla y a sus efectos luminosos, a lo que se agrega las deficiencias de la iluminación ambiental y también la posición que se adopta al estar en el computador. De la misma manera, añade la especialista, influye que el niño afectado tenga algún problema como miopía o astigmatismo y que la corrección que ocupe sea inapropiada para usarla delante de la pantalla.
Ante estas circunstancias pueden aparecer síntomas clásicos que nos permiten diferenciar este síndrome y saber que son las horas frente al monitor lo que causa estas manifestaciones y no algo peor. “En general, la exposición al PC puede causar fatiga y sequedad ocular o lagrimeo, además de cefalea, ojos rojos, picazón, mayor sensibilidad a la luz, ardor, picazón y en ocasiones visión borrosa a distancia”, explica la profesional del Instituto David Bitrán.
Para combatir estas desagradables sensaciones, Luer señala que hay que evitar que el niño esté más de una hora y media jugando frente al computador, realizando intervalos y otras actividades entremedio. Asimismo, sentarse en el piso, como suelen hacer los menores, también debe descartarse, pues la pantalla debe estar a la misma altura de la vista o sólo un poco inferior a ella, a una distancia entre 50 a 70 cms., si se trata de una PC portátil o de escritorio. Por eso, la experta sostiene que el pequeño debe estar sentando cómodamente, con la espalda recta y las piernas en 90 grados. Además, añade, sirve usar lentes con filtro antireflex, y regular la intensidad del brillo y del contraste.
Lo que no se recomienda es masajear los ojos, pues “puede fomentar la aparición de infecciones oculares”, dice Luer. Lo que sí se puede hacer es enseñar al menor a realizar unos simples ejercicios como mirar cada 15 minutos a lo lejos y enfocar algún objeto o parpadear más seguido, “pues es sabido que frente al monitor la frecuencia del parpadeo disminuye y eso tiene como consecuencia la sequedad ocular, sobre todo en sitios mal ventilados o con sistemas de aire acondicionado”, comenta la especialista.
De todas maneras, hay que tener en cuenta dos cosas. La primera es que, a pesar de todas estas recomendaciones, siempre es bueno incentivar a los niños a que pasen tiempo en el exterior. Asimismo que, pese a que estos datos pueden ayudar a evitar el síndrome visual del computador, “si el paciente presenta dificultad visual de lejos o de cerca o dolor de cabeza sólo al poco rato de estar en el PC, sin otra posible explicación, es mejor consultar al oftalmólogo”, concluye Luer.
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