Trabajo y migrañas:
consejos para evitar una crisis
mientras trabajamos

¿Qué puedes hacer para que la migraña afecte lo menos posible a tu trabajo?
Tomar las medidas necesarias te permitirá evitar la aparición de desencadenantes
de ataques de migraña
, como el estrés o determinados malos hábitos.

Controla el estrés

 

Un poco de estrés en el trabajo puede ser fuente de motivación.
Pero no lo olvidemos: el estrés crónico y mal controlado,
puede afectar negativamente a tu salud y aumentar el riesgo
de sufrir ataques de migraña.

  • Si te sientes bajo presión, sal a dar un paseo. Un poco de aire fresco te puede ayudar a retomar tu actividad con más energía.
  • Utiliza técnicas de meditación que te ayuden a controlar el estrés; respirar profundamente relajará tu sistema nervioso y te ayudará a evaluar la situación que te inquieta desde otra perspectiva.

Planifica tus tareas

Una buena organización de las tareas a realizar también es clave:

 

  • Cuando llegues a la oficina, crea una lista de todas las tareas
    pendientes y ordénalas de más a menos urgentes para tener claro por dónde debes empezar. Te ayudará a tenerlas bajo control y a reducir la sensación de estrés.
  • Organiza tu tiempo para que puedas realizar las tareas que te has propuesto a lo largo del día: consultar correos, llamadas, etc.
  • Márcate unas horas para revisar el correo electrónico,
    por ejemplo, puedes hacerlo cada dos horas.
  • Si puedes, delega parte de tu trabajo. No tienes que hacerlo todo tú si trabajas con un equipo.

Adapta tu espacio
de trabajo

 

Desde una buena postura a realizar pequeños descansos, pueden
contribuir a mantener alejados los episodios de migraña:

  • Asegúrate de mantener una postura correcta para tus cervicales: espalda bien colocada sin estar encorvado/a.
  • Si tienes que estar todo el día sentado/a, levántate de vez en cuando para estirar las piernas.
  • Si trabajas delante del ordenador, la pantalla debe situarse a la altura de los ojos y a unos 50 o 100 cm de distancia.
  • Reduce el brillo de la pantalla.
  • No fuerces la vista. Aumenta el tamaño de fuente o amplía la vista de los documentos con el zoom, si crees que no ves correctamente o te duelen los ojos.

 

Come saludable y fuera
de tu zona de trabajo

Una buena organización de las tareas a realizar también es clave:

 

  • Cuando llegues a la oficina, crea una lista de todas las tareas
    pendientes y ordénalas de más a menos urgentes para tener claro por dónde debes empezar. Te ayudará a tenerlas bajo control y a reducir la sensación de estrés.
  • Organiza tu tiempo para que puedas realizar las tareas que te has propuesto a lo largo del día: consultar correos, llamadas, etc.
  • Márcate unas horas para revisar el correo electrónico,
    por ejemplo, puedes hacerlo cada dos horas.
  • Si puedes, delega parte de tu trabajo. No tienes que hacerlo todo tú si trabajas con un equipo.

Da a conocer
tu enfermedad en tu
entorno laboral

 

La migraña es una afectación neurológica, con la misma importancia que cualquier otra enfermedad.

  • Comunicar que sufres migraña puede contribuir a que
    tus superiores y/o equipo comprendan tus necesidades
    específicas, lo que te ayudará a estar más relajado.
  • No tengas vergüenza de hablar de ella con naturalidad.