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Categoría: Actualidad
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ID-100100967Sordera, migraña, depresión… son enfermedades o trastornos que todos sufrimos directa o indirectamente. Pero ¿somos capaces de ponernos en la piel de los que la tienen? La respuesta, seguro, será positiva. Y quizás no sea real. Por ello un estudiante sordo ha utilizado la VR para que cualquier persona pueda experimentar estas sensaciones. 

Dhruv Jain es el creador de Amphibian, un simulador de realidad virtual que permite que el usuario se sumerja en una experiencia de buceo. Tan real, que sólo falta el agua. Con las gafas Oculus, guantes, una especie de camilla para tumbarse y sujeto mediante cuerdas y arneses, la sensación de nadar bajo el mar es plena.

¿Pero qué pretendía Jain con Amphibian? Mucho más allá que vivir esa experiencia, quiere que el público general entienda que se siente al vivir con una discapacidad física o mental. Parcialmente sordo de nacimiento, descubrió que bajo el agua los sonidos se ahogan lo que le proporcionaba una experiencia serena, similar a la que sentía cuando apagaba sus audífonos. En un mundo como el actual, esto es prácticamente imposible.

No es el único experimento en este campo, a pesar de que parece que van a contracorriente. De hecho, vimos como una invidente recuperaba la vista gracias a unas gafas de VR o como Google financia proyectos tecnológicos para personas con discapacidad.

Viscira ha lanzado programas que imitan los síntomas de la esquizofrenia y hay campañas que simulan los efectos de la migraña como la pérdida de visión y la desorientación

Según las investigaciones, los experimentos en este campo usando la realidad virtual han contribuido a aumentar la empatía entre personas sanas y enfermas. De hecho, se comprobó que los participantes que experimentaron simulaciones de daltonismo se mostraron más dispuestos a ayudar a daltónicos de verdad.

Lo mismo ocurrió con los que leyeron sobre la esquizofrenia y se sometieron a una simulación, quienes sufrieron mayor empatía con los enfermos que los que sólo leyeron la misma documentación.

Y es que, a veces, es necesario vivir las cosas en primera persona para saber de verdad en qué consisten.


Fuente: Media Trends