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Categoría: Actualidad
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un sombrero contra la migraña“Un abogado muy conocido tenía una reunión en Londres. Era migrañoso y cuando llegó allí se alojó en un hotel. Pero antes de bajar a la reunión empezó a sufrir una crisis de migraña. Pidió medicación al hotel pero no pudieron dársela, se le complicó la crisis y llegó un momento en que pensó:

‘Es más fácil beberme todo el mini-bar e indisponerme como motivo para no poder ir a la reunión, que explicar que tengo una crisis de migraña que me impide asistir al encuentro’. Y así lo hizo: se bebió todo el mini-bar de la habitación para demostrar que estaba indispuesto, ya que los asistentes a la reunión nunca habrían entendido que él no podía comparecer debido a una crisis de migraña”. No, lo que acaban de leer no es la escena de ninguna película tragicómica. Es la cruda realidad, revelada por Elena Ruiz de la Torre, presidenta de la Asociación Española de Pacientes con Cefalea (AEPAC) y vicepresidenta de la Asociación Europea de Cefaleas Incapacitantes. Porque si ya es duro, muy duro, sufrir jaquecas, más duro es aún que los demás no vean o les cueste mucho ver que se está sufriendo. Por ejemplo, hay una frase que a los pacientes de cefalea les disgusta mucho escuchar: ‘¡Qué exagerado, total… por un dolor de cabeza!’ Y por desgracia, la escuchan a menudo.

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